El diseño de tres subesferas, realzado por las agujas de cronógrafo lacadas en rojo, permite una legibilidad instantánea. Bajo el característico cristal de zafiro y el realce tridimensional, la esfera negra con acabado circular satinado y la escala taquimétrica enmarcan los subcontadores "azuleados" con profundidad y claridad. Cada detalle captura la emoción de la carrera.
En su interior late el calibre TH20-01, el movimiento cronógrafo automático de Manufactura TAG Heuer, diseñado para ofrecer la máxima precisión. Con una rueda de pilares y un embrague vertical para una precisión óptima, garantiza un rendimiento impecable del cronógrafo. Su sistema de cuerda bidireccional garantiza una autonomía duradera, mientras que su hermeticidad de 100 metros confirma su resistencia y su fiabilidad.
El brazalete de acero con siete hileras, inspirado en el mítico diseño de cuentas de arroz de TAG Heuer, combina flexibilidad y sofisticación. En el asa trasera, la Corona de la Victoria grabada, símbolo de éxito y buena fortuna, completa este icónico reloj: el toque final de un emblema del rendimiento y el éxito.









