El elegante cristal de zafiro resalta el legado único de TAG Heuer, un reloj que originalmente se diseñó para los aficionados a los coches de carreras y para utilizar en la vida diaria.
Un cristal de zafiro con doble tratamiento antirreflectante protege la esfera. Al dar la vuelta al reloj, el fondo de zafiro revela la belleza dinámica del movimiento que alberga en su interior.
La amplia caja de 41 mm muestra con orgullo la esfera, el realce y la ventanilla de calendario. Por su parte, el brazalete de acero está equipado con un cierre desplegable fácilmente manipulable. El brazalete presenta unos eslabones en forma de "H" que confieren al brazalete una gran ergonomía y elegancia.




