El diseño de las asas del TAG Heuer Carrera es totalmente inconfundible y absolutamente único en el campo de la relojería.
El cristal de zafiro que protege la esfera, cuya dureza es mayor que la del acero, lleva un tratamiento antirreflectante en ambos lados. La estanqueidad está garantizada hasta los 100 metros.
La espectacular correa de piel de cocodrilo gris presenta un acabado con efecto satinado.




