Gracias a su acabado satinado acaracolado, el tono cobre de la esfera crea una atmósfera de cálida elegancia, complementada por un realce que cuenta cada segundo de forma meticulosa y lujosa.
El bisel de oro rosa macizo (18 qt 5N) y la corona a juego destacan con audacia sobre la caja de acero satinado y pulido, testimonio del compromiso de TAG Heuer con la precisión y el encanto.
El movimiento Calibre 7 Automático late en el interior para impulsar a este prestigioso Carrera con una precisión inigualable y una reserva de marcha de 56 horas.

















