TAG Heuer amplía los límites de la relojería de vanguardia con la tecnología Plasma Diamant d'Avant-Garde para crear extraordinarios diamantes rosas cultivados en laboratorio, una primicia en la industria. En una cámara de vacío controlada, las semillas de diamante se exponen al plasma de gases específicos, lo que provoca el crecimiento de los cristales. Una vez formados, estos extraordinarios diamantes se cortan con láser y se pulen a la perfección, consiguiendo texturas y matices inalcanzables con piedras naturales, aportando un brillo rosado a la esfera y la corona.
La esfera de diamantes policristalinos (2,9 quilates) brilla con luz propia, rodeada por 12 diamantes cultivados en laboratorio talla baguette (0,5 quilates) a modo de índices. Un diamante rosa de 1,3 quilates corona el reloj, complementado por un escudo TAG Heuer de diamante rosa (0,1 quilates).
La caja de oro blanco de 36 mm alberga el movimiento automático Calibre 7, que ofrece una reserva de marcha de horas y es visible a través del fondo de zafiro. Combinado con una correa de aligátor negra de alta gama, este reloj encarna la sofisticación y el rendimiento.




