daytona

COLECCIÓN VINTAGE

HEUER DAYTONA

Heuer presentó sus cronógrafos impulsados por el Calibre 12 en 1969, que dieron lugar a tres distintivas "generaciones" a lo largo de la década de los 70. Los "modelos de lanzamiento" de 1969 (Autavia y Carrera) se crearon según el estilo de los años 1960, con cajas diseñadas para albergar los movimientos automáticos más grandes. Por su parte, el Monaco representaba el diseño vanguardista de la época. La "segunda generación" de cronógrafos automáticos se presentó en 1971, con Heuer creando estilos atrevidos de cajas, esferas y agujas, que capturaban el aspecto aventurero y extravagante de la nueva década. El Calculator, el Montreal y el Silverstone constituían trozos de gran tamaño de acero inoxidable que albergaban esferas distintivas en azul, negro, blanco, dorado, rojo, azul y humo. Con la "tercera generación", presentada en 1976, Heuer vuelve a poner de relieve la exageración de los modelos precedentes de 1970, incorporando la energía de las carreras y del automovilismo, pero con un aspecto más refinado y elegante.


El cronógrafo Daytona, presentado en 1976 y nombrado como uno de los recintos de carreras legendarios, encarna el enfoque de Heuer en la tercera generación.

El diseño del Daytona constituía una elección atrevida para su tiempo. Jack Heuer, el director general de Heuer cuando se lanzó el cronógrafo Daytona, explicó que quería alejarse del aspecto del Carrera y del Monaco, y ofrecer algo distintivo y nuevo. De hecho, si se observa detenidamente la caja del Daytona, esta evidencia que se inspira en un reloj Heuer innovador presentado justo un año antes: el Chronosplit.

CONTEXTO


Jack Heuer explica la elección del nombre Daytona:


"Se escogió Daytona porque suena bien y es conocido en nuestro mercado clave, los EE. UU. Básicamente, hemos nombrado muchos de nuestros relojes con nombres de circuitos para mostrar de forma indirecta que nuestro publico objetivo eran los aficionados a los deportes automovilísticos".


De hecho, el nombre de Daytona se usó con asiduidad durante todo este período, incluyendo el famoso Ferrari 365GTB/4, que obtuvo el apodo de Daytona, y el cronógrafo Rolex Daytona. El nombre procede del autódromo Daytona International Speedway, en Daytona Beach, Florida. En este circuito se celebra la famosa carrera 500 millas de Daytona con coches de serie, así como acoge una carrera de 24 horas para coches deportivos que se lleva a cabo en el trazado mixto oval y road.

DISEÑO


El Daytona ofrece una caja de 39 mm de acero inoxidable (el mismo tamaño que el Carrera moderno), con los pulsadores de cronógrafo en el lateral derecho y la corona en el izquierdo, rasgos distintivos de los Heuer impulsados por el Calibre 12.


Una de las características diferenciadoras del reloj es su brazalete de acero integrado, lo que significa que al no tener asas, no es posible acoplar correas de piel. El Daytona no fue el único modelo de acero de Heuer con un brazalete integrado, también compartía diversos elementos de su diseño con el Heuer Cortina, presentado un año después, en 1977. Ambos relojes compartían esferas similares (solo la forma de las agujas de las subesferas difería), el mismo movimiento, un tamaño de caja similar y un brazalete integrado.

Sin embargo, el Cortina era atrevido y octogonal, el Daytona era redondo y suave, con un acabado de acero satinado y un cristal de plexiglás que se ajusta a la caja.


El cronógrafo Daytona adoptó su forma "plebbe" y el acabado de la caja del innovador Heuer Chronosplit de 1975 (mostrado a continuación), aunque el Daytona usaba un movimiento mecánico tradicional, en vez del movimiento LED/ LCD del Chronosplit. Ambos relojes también presentan un brazalete de acero diseñado como una extensión de la caja.

El Heuer Daytona permaneció dentro de la gama Heuer desde 1976 hasta 1980, cuando se dejaron de fabricar con esferas azules y color humo. Pese a sus atractivos aspectos, Jeck Heuer señala que el Daytona "no era, sin duda, un fracaso, pero tampoco un gran éxito". Se vio afectado por los competidores de cuarzo económicos y por los relojes mecánicos de finales de los 70.

ESFERA


La característica distintiva de la esfera del Daytona es su sutil acabado degradado, es decir, el centro de la esfera es de un color más claro que se va oscureciendo a medida que se acerca al borde exterior. Hay dos opciones de color: azul oscuro y humo.

BRAZALETE/CORREA

Tal y como se menciona anteriormente, el Daytona solo se vendía con un brazalete de acero inoxidable integrado en la "cabeza" del reloj.

MOVIMIENTO


Impulsando el Daytona se encuentra el movimiento Calibre 12 Chronomatic de Heuer, presentado por primera vez como el movimiento Calibre 11 en los modelos Monaco, Carrera y Autavia en 1969. El movimiento reposa tras un fondo de caja que también se inspira en las características del Chronosplit, incluyendo el número de referencia y de serie grabados en el fondo.

HEUER DAYTONA REF. 110.203B – Esfera azul


El Daytona azul es un modelo relativamente común, con una esfera azul noche en contraste con la caja y agujas de acero inoxidable. Como otros cronógrafos Heuer vintage con esferas azul oscuro (por ejemplo, el Monaco y el Skipper), las esferas del Daytona azul tienden a experimentar cambios de color con el paso de los años, a menudo volviéndose considerablemente más claro en el centro. Tanto el color azul como el humo de las esferas ofrecen un realce interior, que enmarca la esfera nítidamente.

HEUER DAYTONA REF. 110.203F – Esfera color humo


El modelo de color humo es menos común que el azul, y presenta un color de esfera similar al del Silverstone, pero sin el acabado estelar. Las esferas de color humo del Daytona también exhiben los efectos de la pátina, con el pigmento aclarándose hacia el centro de la esfera.

RESUMEN

Heuer presentó el Chronosplit electrónico en 1975 con su movimiento Calibre 12 automático, utilizando el mismo estilo de caja ultramoderno y un brazalete integrado del Daytona. El estilo degradado de la pintura en ambos modelos, tanto el de esfera azul noche como el de humo, tendía a cambiar con el paso del tiempo, provocando que ningún coleccionista actualmente obtenga un reloj con el mismo color exactamente. Cada reloj presenta una huella única, que contribuye al misterio que supone coleccionar estos modelos.