CRISTIANO RONALDO EL PERFECCIONISTA

UN CAMINO SINGULAR HACIA EL ÉXITO

"Nunca he intentado ocultar el hecho de que mi intención es llegar a ser el mejor"

Antes de Cristiano Ronaldo, un futbolista podía soñar en la intimidad con ser el mejor del mundo, pero jamás se hubiera atrevido a proclamarlo a los cuatro vientos. Se limitaba a mantenerse en silencio y seguir las reglas... o a sentarse en el banquillo.

Desde Ronaldo, los jugadores han aprendido a asumir mayores riesgos y plantear sus propias reglas. Sin limitarse a jugar donde y como manda el entrenador, olfateando a su propia presa, atacando a la defensa en unos puntos débiles que solo ellos son capaces de detectar, y sin ceder jamás a la presión.

...IGUAL QUE TAG HEUER

Cristiano Ronaldo ha nacido para batir todos los récords. Su motivación consiste en ganar siempre para poner en entredicho las estadísticas humanas.
Su apodo, CR7, hacen referencia a sus iniciales y a su dorsal tanto en sus clubs (primero el Manchester United, ahora el Real Madrid) como en su selección, Portugal.

Nacido en Madeira en 1985, compartió habitación con su hermano y sus dos hermanas, y ahora ocupa, en solitario, la cima del fútbol mundial. Lo que lo distingue de los demás no es su tamaño, sus habilidades o su velocidad, sino su capacidad para trabajar más duro que nadie, dentro y fuera de los terrenos de juego. Cada día hace tres mil abdominales. Es el jugador de fútbol más veloz, con un sprint que alcanza los 33 km/h. Cristiano Ronaldo, el jugador más caro de la historia, ganador de dos Balones de Oro de la FIFA y autor de nada menos que 69 goles y 17 asistencias en 59 partidos en 2013, representa la apoteosis del deporte de nuestro tiempo. Decidido a batir cada récord y ganar cada premio, es, como TAG Heuer, un rompedor de moldes y un revolucionario del tiempo que rechaza la imposición de límites y jamás cede ante la presión.

LEER MÁS

EMBAJADORES

TAG Heuer lleva más de 150 años superando con éxito todos los retos a los que se ha enfrentado. La Manufactura ha puesto en entredicho las convenciones tradicionales de la industria relojera suiza, lo que le ha permitido alcanzar los más altos niveles de precisión y rendimiento. Estableciendo sus propias reglas, escogiendo su propio camino sin dejar nunca de avanzar, sin realizar la menor concesión ni ceder jamás ante la presión, como sus embajadores.