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By TAG Heuer, TAG HEUER TEAM —  18 Mar 2015

EL MONACO V4 PHANTOM

Totalmente negro. Totalmente mate. Elegante. Inflexible. Casi furtivo. Le presentamos el Monaco V4 Phantom, un reloj en el que tanto la caja como los 7 puentes de su legendario movimiento, equipado con la famosa microcorrea de transmisión de dientes microscópicos de 0,07 de grosor, no más que un cabello, dotada de peso lineal que se desplaza sobre un riel y cojinetes de bola, están totalmente elaborados en fibra de carbono.

La novedad para esta versión de 2015 está en la caja, hecha de CMC (Carbon Matrix Composite), y en los siete puentes de su movimiento, también de CMC. Para su elaboración se creó una técnica específica denominada "técnica del carbono dirigido", según la cual las fibras de carbono se colocan en una determinad dirección en el molde y a continuación se someten a un proceso de chorreado de precisión que les proporciona un aspecto de cepillado vertical mate negro regular y particularmente elegante. La esfera está compuesta en su totalidad por matices de gris y negro. Por ejemplo, las agujas facetadas presentan un acabado satinado, con un revestimiento de carburo de titanio y SuperLuminova™ de color antracita gris. Solo las joyas (un total de 48 piedras en el movimiento) revelan unos leves y discretos toques en rojo.

La combinación de un movimiento mecánico de avanzado diseño, las buenas prestaciones técnicas que ofrece la fibra de carbono y el buen hacer relojero que rezuma su desarrollo, producción y ensamblado a mano en las instalaciones de TAG Heuer en La Chaux-de-Fonds (Suiza) hacen del Monaco V4 Phantom una versión elegante y moderna, más ligera y dotada de una mayor resistencia a los golpes. La nitidez de su diseño es un rasgo particularmente inusual en un reloj de Gran Complicación.

El primer Monaco V4 se presentó hace once años, en 2004. El nombre V4 hace referencia a la placa principal en forma de V que aloja los cuatro barriletes montados sobre cojinetes de bolas en dos parejas adyacentes. Los barriletes, dispuestos en un ángulo de +/-13°, son similares a los cilindros de un motor de Fórmula 1. El Monaco V4 desafía los principios fundamentales de la mecánica relojera con su transmisión por correa y su peso lineal, que se desplaza sobre un riel recto (patentado) en vez de describir el habitual movimiento rotacional. El primer Monaco V4, alojado en la caja cuadrada del Monaco que Steve McQueen lució en la inolvidable película Le Mans de 1971, obtuvo el premio Red Dot de diseño en Alemania, el premio al Reloj del Año otorgado por la revista Wallpaper, y el Premio a las Mejores novedades de la revista Popular Science.