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REPORTAJE DESTACADO
By TAG Heuer, TAG HEUER TEAM —  23 Mar 2017

LA VUELTA DE UN ICONO: TAG HEUER AUTAVIA

El Autavia, mítico cronógrafo de piloto de los años 60 por el que se pelean los coleccionistas, vuelve en 2017.

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Contracción de AUTomóvil y AVIAción, su nombre es indisociable de este bisel giratorio, de estos grandes contadores azulados y de esta legibilidad ejemplar en blanco y negro. Este modelo icónico creado en 1962 renace con motivo de su 55.º aniversario, con los rasgos de un heredero neorretro con funciones actualizadas y motor «de la casa».
Moderno a la par que fiel a sus raíces, el Autavia de nueva generación imprime el espíritu de las carreras automovilísticas de una época dorada. Pionera como en su origen, esta línea contemporánea es el resultado de una operación participativa inédita, «The Autavia Cup», llevada a cabo en 2016: más de 50 000 internautas han elegido, entre 16 modelos vintage, la reedición del Autavia «Rindt», que llevó el célebre piloto de F1 Jochen Rindt.

Las carreras automovilísticas en la sangre

Más que la reedición de un modelo icónico, el Autavia de nueva generación simboliza el respeto por un universo y unas raíces auténticos (las carreras automovilísticas), así como la tecnicidad al servicio de la funcionalidad: la precisión firmada por TAG Heuer. Nueva línea, funciones actuales, mecánica contemporánea. Un estilo imperecedero, mítico, apreciado por los aficionados a los cronógrafos vintage de temperamento áspero. El reloj de los héroes de la F1 de los años 60. Figuras de leyenda con efluvios de queroseno, tabaco y adrenalina.
Más que nunca, el Autavia personifica este universo deslumbrante en el que puede suceder cualquier cosa en cualquier momento.

Atributos victoriosos

Único en su clase, la vuelta a las pistas del Autavia es el fruto de una operación colaborativa inédita, la «Autavia Cup», organizada en la primavera de 2016. Su objetivo: consultar a la comunidad de seguidores y coleccionistas de la marca, dialogar con los entendidos y ofrecerles la posibilidad de elegir el modelo histórico que inspirará la renovación del Autavia.

Entre 16 Autavia de primera generación (de los años 60), los internautas escogieron a su favorito. Con más de 50 000 votos registrados, dos rondas de votaciones, cuatro finalistas y un gran vencedor: el famoso Autavia ref. 2446 Mark 3, diseñado en 1966. Su sobrenombre, «Rindt», se lo debe al célebre campeón de Fórmula 1 Jochen Rindt, que lo llevaba puesto en todo momento.

Volver a dar vida a un reloj de culto a través de la voz de sus admiradores: un proyecto innovador y unificador que demuestra la implicación y el respeto de TAG Heuer hacia estos verdaderos apasionados y asesores de primera calidad. Movilización impresionante en las redes sociales para ver renacer al Autavia «Rindt», ganador del desafío. Basada en la segunda ejecución de la caja, con bisel estilizado, asas biseladas, esfera negra, tres contadores blancos, agujas rectas, índices en forma de cerilla de acero pulido con inserciones luminiscentes, esta pieza emblemática cuenta con todas las bazas de una pieza ganadora. Su «embajador», Jochen Rindt, uno de los grandes pilotos de F1 de la historia, ha contribuido de forma activa a su renombre.

Códigos adaptados al presente

Más imponente que su antecesor, ya que su diámetro mide 42 mm frente a los 39 mm del de los años 60, con un bisel graduado de 12 horas y un movimiento cronógrafo de manufactura nuevo (el calibre Heuer-02), el Autavia de última generación contiene el ADN y los códigos estéticos del original… adaptados al presente. Sus funciones responden a las exigencias actuales: calibre automático, autonomía de 80 horas, fecha en las 6 h y hermeticidad hasta 100 metros. De aluminio negro, el bisel con muescas bidireccional rodea una esfera negra con tres contadores blancos azulados, dispuestos de forma ideal. Una indicación legible, equilibrada, con agujas e índices aplicados de acero y revestidos de Super-LumiNova®beige.

Futura pieza de coleccionista, el Autavia de nueva generación permanece fiel a las líneas sencillas y robustas de su antecesor. Un look retro reinterpretado con toques de modernidad, anclado en el mundo actual. Pulsadores de tipo seta, corona acanalada, logotipo Heuer y correa de piel marrón para conseguir el aire vintage. Giro contemporáneo con las bazas de una fecha en ventanilla y un fondo de zafiro. Como la pátina de un reloj vintage, el revestimiento luminiscente es de un tono beige, que combina con los pespuntes de la correa. Un estilo neorretro bien estudiado, a imagen de las subdivisiones de minutería, según la regla ergonómica «1/3-2/3» de la época, elaborada por Jack Heuer para aumentar la legibilidad y la precisión.

Bono para los puristas

La inscripción «Heuer-02» encima de la ventanilla de fecha señala una de las principales innovaciones de esta línea contemporánea: su motor de la casa, el nuevo calibre de cronógrafo Heuer-02, con una frecuencia de 4 Hz para lograr una reserva de marcha de 80 horas.

Con apenas 6,9 mm de grosor, este movimiento automático de 233 componentes está provisto de una rueda de pilares y un embrague vertical. Adornado con acabados tradicionales visibles a través del fondo de zafiro de la caja, esta mecánica manufacturada por TAG Heuer ofrece en la esfera una separación máxima para los contadores con la que se logra el equilibrio visual y una lectura perfecta.

Los incondicionales del Autavia original ya han caído rendidos ante el encanto de esta generación neorretro. Su herencia de las carreras automovilísticas, sus imponentes atributos y su carácter emblemático se conservan con cuidado y respeto. Proporciones ideales, tipografía, acabados de los contadores, legibilidad y potencia del bisel giratorio, lo tiene todo. Bono para los puristas, existe una variante de la correa: puede escogerse piel de becerro marrón envejecida con pespuntes en crudo o acero de 7 hileras «granos de arroz» de inspiración sesentera. Autavia en mano, una propulsión hacia el universo estilístico de los Trente Glorieuses (edad de oro del capitalismo entre 1945 y 1975) y sus impetuosos protagonistas.

Las raíces del Autavia

Para comprender mejor las raíces automovilísticas del Autavia, analicemos rápidamente su epopeya. En 1933, Heuer diseña el primer contador de a bordo para coches de carreras y aviones: el cronógrafo Autavia. Contracción de AUTomóvil y AVIAción, el nombre es tan ingenioso como sus funciones de cronometraje. Tres décadas más tarde, en 1962, Jack Heuer, la cuarta generación a la cabeza de la empresa, creó su primer cronógrafo de pulsera deportivo. Signo distintivo innovador: un bisel giratorio. El nombre de Autavia revive a través de esta nueva gama completa y surtida. En catálogo hasta el año 1986, sus numerosas ejecuciones tuvieron un gran éxito y figuran hasta hoy entre los cronógrafos de colección más buscados.

Para muchos, Autavia simboliza el mundo de la automoción más que el de la aviación. ¿Sus embajadores? Los pilotos más grandes de la Fórmula 1 de los años 60 y 70. Jo Siffert, Mario Andretti, Jochen Rindt, Derek Bell, Clay Regazzoni, Gilles Villeneuve, Jacky Ickx, Emerson Fittipaldi, Graham Hill, Mario Andretti, Björn Waldegård e incluso Steve McQueen lo llevaron en sus muñecas. En aquella época, el Autavia se convirtió en el accesorio indispensable de los campeones. A excepción de los fabricantes de cigarrillos, Jack Heuer será el primer patrocinador de la Fórmula 1. Con un interés sincero por los automóviles y un olfato extraordinario para el marketing, este visionario crea el vínculo más fuerte entre una marca de relojería y el deporte automovilístico.

En la muñeca de los campeones de F1, el Autavia se convirtió en el icono de un universo sexy, deslumbrante y peligroso. Estos pilotos causaban fascinación en una época en la que la competición automovilística suscitaba una mezcla sorprendente de exaltación y escalofríos. Emociones fuertes, exacerbadas por la consciencia evidente del peligro: en el asfalto, encerrados en sus bólidos, los corredores se jugaban la vida. Un deporte excesivamente peligroso, una esperanza de vida terriblemente corta. Guiados por fuerzas de la naturaleza con un temperamento de fuego. Vivir intensamente, sin calcular, asumir riesgos, estas estrellas de trayectoria fulgurante escogieron el Autavia por su carácter versátil, su robustez y su fiabilidad. Y lo erigieron en símbolo.

Un icono de múltiples facetas

Un modelo icónico se reconoce con frecuencia por su diseño único y sólido. Sin embargo, en el caso del Autavia ha sido al revés, ya que este reloj ha labrado su nombre a través de un sinfín de variaciones. Dos o tres contadores, escalas distintas en el bisel, modelo GMT,
de inmersión o versiones militares, etc., sus múltiples facetas estimulan a los coleccionistas. En sus inicios, el Autavia era clásico, esencialmente en blanco y negro. En los años 70 se tiñó de color, a imagen de los automóviles de la época. En 55 años, el diseño de este cronógrafo histórico ha evolucionado sin cesar en función de las tendencias y de las innovaciones técnicas. Un homenaje a sus predecesores, el nuevo Autavia es mucho más que la réplica de un reloj retro. Revive el pasado y lo ancla en el presente.

LA VUELTA DE UN ICONO: TAG HEUER AUTAVIA

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