Diamante

Para el engaste de las piezas de joyería, TAG Heuer se esfuerza por respetar al máximo las normas que convierten a un diamante en una piedra única: la talla, el color, la claridad y los quilates. Todos los diamantes son comprobados por expertos en gemología antes de ser engastados a mano en cumplimiento estricto de los estándares profesionales. El engastador verifica que los diamantes seleccionados son todos de talla idéntica y que la tabla del diamante (la faceta superior de la piedra) está en posición paralela a la base. Estas reglas caracterizan la belleza y la calidad de un engaste.
Los relojes engastados de TAG Heuer son sometidos a rigurosos controles de calidad destinados a garantizar que los diamantes no salgan de su alojamiento accidentalmente.

 

Depositario de una excepcional herencia cultural durante 150 años, TAG Heuer también juega un papel crucial en la conservación de la herencia natural, gracias al enfoque ético aplicado a todos los relojes que crea.
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