Sébastien Ogier EL CAMPEÓN FRANCÉS

UN SIGULAR CAMINO AL ÉXITO

"Estés donde estés, hagas lo que hagas, eres siempre aquél que se sienta al volante. La presión jamás cede. Lo único que se puede hacer es sortearla."

Antes de Sébastien Ogier ha habido muchos grandes campeones del mundo de rallys, pero pocos destacaron tan pronto como él, que ganó su primer campeonato del mundo cuando aún competía en la categoría junior.

Tampoco nunca nadie ascendió tan rápido a las cubres del automovilismo: mayor número de triunfos de etapa, récord de puntos en una temporada, 33 podios, 23 victorias en rallys, título de campeón del mundo de 2013, título de Champion des Champions... convertido ya en toda una leyenda de los rallys, su mente se centra en los retos que se avecinan, y jamás cede ante la presión. Al contrario, se alimenta de ella.

...COMO TAG HEUER

Sébastien Ogier tiene un objetivo: ganar. Tras un año de intensa preparación del nuevo bólido para el campeonato del mundo de rallys, Sébastien regresó en 2013 para competir en plena forma. Acabó conquistando el campeonato del mundo con 9 victorias.
Este año, Sébastien inauguró la defensa de su título corriendo tan rápido como siempre y ganando la primera carrera de la temporada, el Rally de Montecarlo, la carrera de rallys más prestigiosa del mundo. Posteriormente aseguró para Volkswagen el segundo mundial de fabricantes consecutivo antes de competir en Australia, algo que nadie conseguía con tanta rapidez desde hacía 25 años.

Dos carreras después, en el Rally de Catalunya, se aseguró su segundo título de campeón mundial de pilotos, convirtiéndose de esta manera en uno de los cuatro pilotos capaces de ganar dos mundiales consecutivos. ¿Volverá a alcanzar la gloria el año que viene? ¿Continuará su racha? Una cosa está clara: Sébastien Ogier es único en su categoría y está destinado a inscribir su nombre en la posteridad con letras de oro, ya que, al igual que TAG Heuer, busca la perfección, nunca deja de avanzar y jamás cede ante la presión.

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OTROS EMBAJADORES

TAG Heuer lleva más de 150 años superando con éxito todos los retos a los que se ha enfrentado. La Manufactura ha puesto en entredicho las convenciones tradicionales de la industria relojera suiza, lo que le ha permitido alcanzar los más altos niveles de precisión y rendimiento. Estableciendo sus propias reglas, escogiendo su propio camino sin dejar nunca de avanzar, sin realizar la menor concesión ni ceder jamás ante la presión, como sus embajadores.