Saber hacer relojero

Saber hacer TAG Heuer – Calidad y pruebas

La búsqueda incesante de la excelencia ha llevado a los expertos de TAG Heuer a superar las normas que habitualmente se exigen en relojería y a crear sus propias y estrictas especificaciones de calidad. Los procesos de pruebas y herramientas diseñados por TAG Heuer han quedado oficialmente protegidos por una patente registrada en el Instituto Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza.

Ya se trate de fluorescencia de rayos X para el análisis de metales y elementos preciosos o de ondas de ultrasonidos submarinas para comprobar la resistencia de los modelos de joyería, las pruebas y las herramientas TAG Heuer son fruto de la más avanzada tecnología. En ocasiones, como en el caso de la máquina diseñada para verificar la fiabilidad de los pulsadores del Aquaracer 500M bajo el agua, TAG Heuer ha llegado a fabricar equipos especiales para la realización de la prueba.

A pesar de que un reloj TAG Heuer es sometido a todas estas pruebas de calidad de manera independiente, en última instancia se trata de anticipar el uso que se le va a dar en la vida real. Por ejemplo, tras realizar una carrera, un ciclista podría darse una ducha con el reloj puesto. Así pues, las pruebas simulan a su vez los choques y las vibraciones que se producen durante la carrera, los efectos de la transpiración y del calor, así como la estanquidad del reloj.

Algunas de las 60 pruebas de calidad de TAG Heuer:

1.    Estanquidad
2.    Resistencia al envejecimiento causado por la radiación U.V.
3.    Resistencia a temperaturas extremas
4.    Resistencia a condiciones ambientales
5.    Resistencia a la tracción
6.    Resistencia a las vibraciones
7.    Resistencia a las caídas
8.    Resistencia a los impactos
9.    Resistencia de las funciones al paso del tiempo
10.  Análisis de los materiales y de los revestimientos metálicos

Tras superar con éxito estas y otras exigentes pruebas, cada reloj TAG Heuer es objeto de una inspección final. Durante la inspección final, el reloj es sometido a un meticuloso examen final por un experto relojero que se asegura de la perfección absoluta del reloj.