Relojes suizos de lujo para caballero y señora
Relojes de caballero y señora fabricados por TAG Heuer

Cada reloj es un dechado de ingeniería de precisión, calidad y tradición deportiva. Este es el linaje de TAG Heuer, un legado sobre el que TAG Heuer asienta su liderazgo mundial en relojes y cronógrafos deportivos de lujo.

Los relojes suizos son famosos por su calidad y precisión. Y en el mundo de los relojes suizos, los relojes de marca para caballero y señora TAG Heuer son famosos no solo por su calidad y precisión, sino también por su diseño de vanguardia y su avanzada tecnología, por una tradición deportiva que inspira la búsqueda de la excelencia, y por la calidad de sus materiales.

Desde 1860, cuando Edouard Heuer abrió su primer taller en las montañas suizas, TAG Heuer ha sido siempre el pionero en el dominio de la precisión de los cronógrafos hasta las más ínfimas fracciones de segundo, y ha asombrado a los clientes y a la industria relojera con relojes como el Mikrograph de 1916, el primer cronómetro deportivo del mundo con precisión de una centésima de segundo. O más recientemente con el Mikrotimer Flying 1000, el único cronógrafo mecánico capaz de medir e indicar las milésimas de segundo. O en 2012, cuando el Mikrogirder Concept Watch maravilló al mundo con su precisión sin precedentes (cinco diezmilésimas de segundo). Hoy, TAG Heuer es la única marca de relojes suizos capaz de fabricar cronógrafos mecánicos y automáticos con esta fenomenal precisión de fracciones de segundo.

A lo largo de su historia, TAG Heuer ha estado siempre a la vanguardia del tiempo en tierra, mar y aire. Las innovaciones de TAG Heuer, desde los indicadores de la fecha a las agujas fly-back, han sido adoptadas por los principales fabricantes de relojes deportivos de lujo de todo el mundo. Fue Edouard Heuer quien inventó en 1886 el piñón oscilante para el Microtimer, un avance ahora fundamental en prácticamente la totalidad de los cronógrafos mecánicos contemporáneos. En 2004, el Monaco V4 concept watch reinventó el tiempo con las correas graduadas y los rodamientos de bolas, lo que le granjeó una muy entusiasta acogida en Ginebra.

Esta tradición de innovación premiada continúa con el TAG Heuer Pendulum de 2010. Un concepto tan revolucionario que subvirtió un principio vigente durante 300 años en la fabricación de relojes: el mecanismo de rueda de volante y muelle de espiral. Por primera vez en la historia de la relojería, las oscilaciones del volante no son generadas por un muelle de espiral, sino por un campo magnético. Una hazaña increíble. ¿De dónde viene la inspiración?

De una herencia rica y una implicación activa en el mundo del deporte. La larga relación de TAG Heuer con el automovilismo ya es leyenda: la escudería Ferrari en la década de 1970, los últimos 25 gloriosos años de McLaren en la Fórmula 1... El TAG Heuer Formula 1, el Monaco, el Carrera y el Grand Carrera Chronograph deben su rendimiento impecable a esta atracción por la velocidad y las prestaciones. Cada reloj es una obra maestra de diseño y fabricación, rendimiento y precisión.

Y del mundo acuático (vela, regatas oceánicas y submarinismo) procede el Aquaracer, el reloj deportivo indispensable. Los miembros del ORACLE Racing Team lucen orgullosos el Aquaracer en sus muñecas en su pugna por alzarse con la Copa América. Los valores del equipo (alto rendimiento y total precisión) se ven reflejados en su relación de colaboración con TAG Heuer.

Esta pasión por el deporte profesional llevó también al desarrollo de un modelo ultraligero, el Professional Sports Watch, y de la emblemática serie LINK. Y TAG Heuer, siempre en busca de la innovación, el rendimiento y el prestigio, se propone llegar aún más lejos. Una carrera en pos de la excelencia que se refleja en sus colaboraciones con campeones deportivos, embajadores de gran prestigio como la tenista Maria Sharapova o el campeón de Fórmula 1 Jenson Button. La glamourosa Cameron Diaz, el emblemático Steve McQueen, el actor chino Chen Dao Ming o el indio Shah Rukh Khan forman también parte de la carismática nómina de embajadores de TAG Heuer, todos ellos poseedores de los valores de integridad, pasión y excelencia que caracterizan a la marca.

Los relojes TAG Heuer para caballero combinan la innovación y el dominio de la precisión propios de la marca con su linaje de competición y materiales de la máxima calidad. Las mujeres también aprecian los valores de TAG Heuer de rendimiento y fiabilidad. Desde sus inicios, TAG Heuer ha diseñado relojes de mujer. Los relojes TAG Heuer para señora emplean materiales de lujo como diamantes, cerámica y madreperla para realzar la feminidad de sus portadoras con diseños elegantes y del máximo glamour.

Saber hacer relojero

Fabricación

El espíritu innovador y vanguardista de TAG Heuer no sólo reside en la originalidad de sus creaciones, sino en la manera de fabricarlas y ensamblarlas.
La alta relojería suiza combina la artesanía manual con la tecnología más avanzada para garantizar calidad, precisión y una sofisticación imperecedera.

Trabajo artesano
Gran parte de la excelencia de TAG Heuer depende del talento de sus hombres y mujeres. Los expertos relojeros de TAG Heuer han ido desarrollando su destreza a lo largo de varias generaciones. Estas habilidades son absolutamente necesarias para las delicadas operaciones de montaje. Los maestros relojeros de TAG Heuer construyen con sumo cuidado ruedas y piñones, casi invisibles para el ojo humano, y montan agujas en torno a un eje de una décima de milímetro de diámetro. La formación de estos cualificados artesanos ha requerido una gran inversión, dando lugar a la creación de la escuela de relojería TAG Heuer.

Tecnología
Inspirándose en otros sectores de alta tecnología, TAG Heuer ha desarrollado una revolucionaria línea de fabricación semiautomática. Un programa informático de alto rendimiento controla individualmente cada uno de los movimientos relojeros a medida que se procesan en la línea. Tras pasar por un puesto de trabajo, el movimiento se envía automáticamente al puesto siguiente, bajo un control total de los artesanos. Esta combinación de trabajo artesano, automatización de alta tecnología y materiales de la era espacial permite crear productos excepcionalmente innovadores.

Innovación
Uno de estos productos innovadores es el Calibre 1887, un nuevo movimiento cronógrafo de manufactura y montaje propios. El Calibre 1887 es una versión audaz y actualizada del piñón oscilante y de la rueda de columnas TAG Heuer creados en 1887. Con una frecuencia de oscilación de 28.800 alternancias por hora, este movimiento de 29,3 mm dotado de 39 rubíes, posee 320 componentes, y constituye un logro impresionante de ingeniería mecánica. Con este cronógrafo de manufactura propia, TAG Heuer, el único fabricante de relojes suizo capaz de dominar la precisión de una décima y una centésima de segundo en movimientos cronógrafos mecánicos, sigue demostrando por qué es el líder incontestado en cronometraje de precisión.