Un nuevo aliento para la tecnología del Tourbillon

El tourbillon (término francés para "torbellino”) es la complicación relojera más emblemática y compleja. Esta ingeniosa complicación, que consta de un elaborado sistema mecánico que regula la velocidad de marcha del reloj, anula los efectos de la gravedad posicionando el volante y el escape del movimiento dentro de una jaula giratoria. Este invento fue considerado una verdadera revolución cuando fue lanzado en 1801, pero los impresionantes adelantos en las técnicas de precisión modernas, algunas de ellas desarrollados por TAG Heuer, lo hacen obsoleto. Sin embargo, el tourbillon sigue siendo una especie de 'novedad' clásica presente en numerosas creaciones de alta relojería; habitualmente es visible a través de la esfera, representado el máximo virtuosismo relojero y convirtiéndose en la principal atracción del reloj.

El tourbillon es entonces particularmente hermoso, pero es lento, no ofrece un elevado nivel de precisión y no es necesario. Por estas razones, TAG Heuer, la marca relojera de lujo suiza más obsesionada con la precisión y el rendimiento, nunca había desarrollado un reloj con escape de tourbillon. No lo había hecho hasta que el Departamento de Ciencia e Ingeniería, en su búsqueda de la precisión cronográfica con tolerancia cero, aceptó el desafío de reinventar el tourbillon, para convertirlo en algo no solamente hermoso, sino en una creación fiel al estilo característico de TAG Heuer: extraordinariamente rápida, precisa y vanguardista. El resultado es una maravilla mecánica que rompe todos los récords de precisión y rapidez, y prepara el terreno para el primer cronógrafo con doble certificación.

{$content}