05 NOV. THE ART OF MANUFACTURING - TAG HEUER'S INNOVATIVE SPIRIT AT WORK

5 de noviembre de 2013: TAG Heuer presentó a la prensa internacional y a las autoridades locales el Calibre 1969, su nuevo movimiento de Manufactura, con ocasión de la inauguración de su nueva y vanguardista fábrica en Chevenez (Jura suizo):

Más de 70 medios de todo el planeta se dieron cita hoy en Chevenez, en la región del Jura suizo, con ocasión de la inauguración oficial de la cuarta fábrica de TAG Heuer en Suiza, dedicada a su movimiento 1887 y a su nuevo movimiento de Manufactura, el Calibre 1969.

Los invitados tuvieron ocasión de descubrir los secretos de la manufactura ébauche, el engaste de joyas, el control de calidad y el montaje de este nuevo calibre, un movimiento que combina a la perfección un grosor mínimo con una mayor reserva de marcha y un notable potencial de volumen. Disfrutaron de visitas interactivas, entrevistas con Stéphane Linder, presidente y director general de TAG Heuer, y un almuerzo gastronómico en un entorno poco habitual: una mesa real para 80 comensales ubicada entre un taller de relojería de vanguardia y una cocina de vanguardia.

Temática de la velada: el Arte de la Manufactura

TAG Heuer lleva más de 150 años tratando de ir más allá de los límites de las leyes fundamentales de la mecánica y la relojería. Un viaje sin fin a través de la persecución de ideales, el esfuerzo humano y la innovación en la fabricación, siempre luchando por desafiar las reglas y las convenciones con el propósito de liberar el arte de la relojería en la búsqueda de la perfección en la medición del tiempo.

En 2014, TAG Heuer expresará el concepto de "Manufactura de Vanguardia" a través de actividades que rendirán homenaje al ARTE DE LA MANUFACTURA y se centrarán en el nuevo Calibre 1969, así como en diversas piezas de alta relojería. Un homenaje a los rasgos que distinguen a la marca en el sector de la relojería desde el punto de vista del ingeniero, el relojero y la poesía del arte.

En Chevenez, el Arte de la Manufactura se expresó también a través del paralelismo entre la alta gastronomía y la alta relojería, al dar a los invitados la oportunidad de ver trabajar simultáneamente al Gran Chef Philippe Rochat, poseedor de 3 estrellas Michelin, y su equipo, componiendo platos exquisitos en un lado, y a un magnífico equipo de relojeros componiendo movimientos exquisitos en el otro, durante un almuerzo memorable. El propio Jack Heuer "osciló" entre la cocina y el taller, aportando su toque personal a cada plato.