Cronometraje 10/1.000ª

Cronometrando el siglo XX

Cronometrando el siglo XX

Se puede afirmar con todo rigor que los cronómetros de TAG Heuer han cronometrado el deporte del siglo XX. La división del tiempo en unidades cada vez más pequeñas ha permitido que en el presente los récords mundiales se decidan por minúsculas fracciones de segundo.

TAG Heuer se estrenó como cronometrador oficial de un gran evento deportivo con ocasión de los Juegos Olímpicos de 1920. La capacidad de medir centésimas de segundo de sus cronómetros era un verdadero milagro en aquella época. ´´Hay que ver cómo cambian los tiempos; ahora, sus equipos son capaces de medir de forma rutinaria diezmilésimas de segundo, el cuadrado de aquella magnitud. Éste, por ejemplo, es el estándar de la fórmula Indy.

La tecnología de cronometraje de TAG Heuer, capaz de cronometrar la más ínfima fracción de segundo en una carrera, constituye la cúspide de la sofisticación. El Chonoprinter, por ejemplo, es capaz de sobreimpresionar los tiempos de las carreras con una escalofriante precisión de cienmilésimas de segundo, lo que le ha supuesto la homologación por parte de la Federación Internacional de Esquí.

TAG Heuer ha refinado su tecnología trabajando con Ferrari durante los años 70 y con McLaren desde 1985. Los grandes eventos deportivos requieren tres elementos: participantes de élite, oficiales de primera categoría y cronometría de precisión. Ya sean pilotos, corredores o esquiadores los que luchan contra el tiempo, los equipos de TAG Heuer les ayudan a seguir mejorando sus marcas.