BIOGRAFÍA

Steve McQueen

Aunque Steve McQueen llegó a convertirse en una de las grandes leyendas del cine americano, sus inicios no invitaban al optimismo. El hombre que una vez declaró que “si no hubiera tenido éxito como actor, quizá hubiera acabado siendo un delincuente” era en su juventud un chaval tosco e independiente que se revelaba contra la autoridad. Cuando era un adolescente acabó en el reformatorio de California Junior Boy’s Republic. Aunque durante aquellos años intentó escaparse varias veces, más tarde McQueen reconoció que el Boy’s Republic le había reconducido por la senda correcta, y durante muchos años fue un destacado mecenas de la institución.

 

Ya desde muy temprana edad desarrolló una gran pasión por las carreras automovilísticas; pasión que le acompañaría toda la vida. “No estoy seguro de si soy un actor que pilota o un piloto que actúa”, declaró McQueen en una ocasión. Finalmente, en 1971 encontró una forma de combinar ambas pasiones en la película de culto “Las 24 horas de Le Mans”. McQueen encarna el papel del piloto Michael Delaney, al volante de su Porsche 917 en la carrera de resistencia de "Las 24 horas de Le Mans".

 

Para preparar su papel, McQueen se trasladó a una caravana de pilotos cercana a la pista para poder comer, dormir, vivir y respirar como uno de ellos. Un día, mientras “espiaba” al piloto profesional Jo Siffert, Steve observó que éste llevaba un Monaco. En su deseo de parecer lo más auténtico posible, no dudó en encargar uno para él. En la película, con su cronógrafo TAG Heuer Monaco Calibre 12 claramente visible, McQueen hace gala de un temple de hielo, que ha ayudado al Monaco a alcanzar su actual estatus.

 

Steve McQueen veía su carrera como un reto constante; una oportunidad de superarse continuamente. Es el mismo espíritu que empuja a los pilotos profesionales, y también el afán de evolución constante de TAG Heuer..

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